domingo, 28 de septiembre de 2014

Reseña de "Psicosis" de Robert Bloch.


 Psicosis es una de esas historias capaces de atraparte desde la primera frase. Y lo hace aún a pesar de que muchos lectores, como es mi caso, ya conocemos la trama e incluso el desenlace de antemano. Su afamada adaptación cinematográfica tiene "la culpa" de ello. Pero qué maravillosa sensación adentrarse en ese mundo terrorífico tan bien relatado, con esas atmósferas sugerentes donde el miedo que prima es el psicológico. Sin necesidad de sumergirnos en detallados festines de vísceras, el autor nos introduce en ese universo demencial preñado de delirios inquietantes. Nos cautiva con la historia de sus personajes, logrando que sintamos sus vibraciones dentro de nuestro cuerpo. Cada retal de esas experiencias es narrado sin complicaciones y con un ritmo ágil y ameno. Uno va pasando páginas sin poder desprender su atención de lo leído, ansioso por conocer cada detalle, cada meandro de la historia. Es fácil asimilar, a pesar de la dureza de lo expuesto por el autor, el significado de tan fascinante trama. Todos los detalles están siempre enmarcados en ese lienzo fosco donde la figura de esa vetusta casa y ese parador ya emblemáticos toman un papel psicológico importante. La soledad de esos entornos apartados, la presencia de la lluvia como elemento de ambientación, los mimados detalles de cada "decorado". Todo encaja como una maquinaria bien engrasada y lista para despertar nuestros terrores más icónicos. Los mecanismos retorcidos de una mente que lucha contra sí mismo, en una eterna lid imposible de ganar, significarán la bomba que imprima dinamismo a todo el relato. Resulta fascinante la forma de explicarnos cómo el personaje principal trata de encauzar su tormentosa situación. Tampoco faltarán las figuras del investigador frío que sólo persigue realizar su trabajo de manera interesada y calculadora, o el campechano sheriff que es incapaz de encarar la situación con objetividad y diligencia. Y todo ello nos irá conduciendo a un final perfectamente hilado. Todo un clásico en su género.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Antología ¡Zombifícalo!



Hace algunos meses surgía la convocatoria de ¡Zombifícalo! Desde el primer momento me atrajo la idea que se planteaba en las bases de la antología, por tratarse de algo fresco, valga la paradoja, ya que hablamos de "podridos". Me pareció interesante, algo distinto. Por eso me propuse hacerme un hueco en la obra. Al principio no le veía claro, no acababa de parir una idea que encajara en el proyecto. Sin embargo, a menudo soy obstinado, cabezota, y si algo se me mete en la mollera le doy las vueltas que haga falta hasta quedar satisfecho. Pues bien, ahora, visto el gran trabajo, la multiplicidad de contenidos y el mimo puesto en todos los aspectos de la obra, me siento orgulloso de haber concluido ese relato y de que lo aceptaran. 
 La antología, además de los relatos de veinte autores, cuenta con diversas ilustraciones, microrelatos, biografías, fotos, etc. Vamos, que atractivo no le falta. Todo ello en clave de humor o sátira, pero siempre con zombis, por supuesto, aunque un tanto peculiares. Se trata de una obra apta tanto para amantes del género como para quienes no lo son. La clave está en adueñarse, durante unas páginas, de algún personaje conocido para transformarlo en zombi. Además de la versión en papel habrá un epub con relatos extra.

Aquí dejo información sobre la antología y un enlace a la página de la preventa, donde podrá adquirirse y entrar en el sorteo de jugosos regalos:

Precio de venta: 15 euros.
Páginas: 364
Edición rústica con solapas, e ilustraciones interiores.







https://www.facebook.com/events/1513676645534663/?fref=ts



sábado, 16 de agosto de 2014

Antología "Cómo matar a..."

                               Antología "Cómo matar a...".

Título: "Cómo matar a...

Coordinada por: Carlos Rodón.

Número de páginas: 290.

Relato con el que participo: La cima del pecado.

Editorial: Editorial Universo.

Formátos: Papel.

Precio: 15 Euros. 

Sinopsis:


El imaginario masivo de los crímenes y muertes más asombrosos. El apetito salvaje y el fallecimiento en una misma cosa. El morbo y los tabús, todo lo incorrecto se aúna en una irreverencia fatal. Las ideas desbocadas, los apetitos sangrientos, la existencia borrada, el asco, la pena. Imágenes cruentas, sádicas, casuales, histriónicas, dulces. Trazos, cortes, balazos, manuscritos cargados de renglones torcidos y exceso. La mezcla de esencias se bifurca en distintas emociones, y eso es real y plausible, una idea global que algunos no parecen ni quieren entender (de ahí el asesinato). Mentes podridas y una extensa gama de rincones oscuros y lóbregos. La perfecta elección de los diablos disidentes es la llave del único pozo que conduce a los distintos tártaros. Y las imágenes creadas son la clave, la solución, la meta. Torturas mentales, tinta mezclada con líquido vital, odio, aversión, acidez, humor negro...

Antología "Peta Z"

                                      Antología "Peta Z".






Título: Peta Z. No mezclar con refresco de cola.

Coordinada por: Víctor Blázquez.

Número de páginas: 202.

Relato con el que participo: El abismo insondable.

Editorial: Sportula y Dolmen Editorial.

Formátos: Epub sin DRM, Kilndle (mobi) sin DRM.

Precio: 0,00 Euros.

Sinopsis:

Solo hacen falta once bastardos para destruir tu infancia.
Terror, aventuras, misterio, humor, crítica social y sobre todo mucha mala leche. Once relatos en los que los dibujos de nuestra más tierna infancia se mezclan con muertos vivientes.
Nunca has leído nada igual. Tal vez no quieras volver a leer nada después de esto.
Con relatos de Víctor Blázquez, Ignacio Cid Hermoso, Daniel P. Espinosa, Ángel Luis Sucasas, Miguel Aguerralde, Darío Vilas, Juan Miguel Fernández, Manuel Martín, Alejandro Castroguer, Javier Cosnava y Vanessa Benítez Jaime.
Descárgala de forma totalmente gratuita y disfrútala... si te atreves.

Más información en el siguiente enlace:

http://www.sportularium.com/?p=2357

lunes, 4 de agosto de 2014

Reseña de la antología "Cómo matar a... "



Antología que consta de 13 relatos y 3 micro-comics coordinada por Carlos Rodón, en la que colaboro junto con un buen puñado de geniales autores.

Número de páginas: 286
Coordinada por: Carlos Rodón.
Editorial: Universo en colaboración con Dissident Tales.

Daniel Gutiérrez, "Cómo matar al cartero": algunas veces la enajenación nos lleva por caminos que jamás habríamos imaginado seguir. A través de esos senderos de locura un hombre ha decidido dar rienda suelta a un impulso vengativo que le carcome las entrañas. Pero alguien la "ha cagado" pero bien. Se ha entrometido, por pura torpeza, en sus planes. Ahora pagará las consecuencias de semejante metedura de pata. Tanto si alguna vez has deseado "ajustarle las cuentas" a tu cartero por motivo de alguna negligencia, como si no albergas rencor alguno contra él, esta historia te gustará. Con cierto sabor a películas como "Pulp Ficción" y un trasfondo bastante salvaje, el relato abre la antología de manera contundente.

Javier Martos, "Cómo matar a la muerte": Lo que más me ha gustado del relato es ese universo que su autor ha creado en torno a la muerte en sus múltiples vertientes. Ha personificado las distintas facetas de "la de la guadaña" acuñando términos muy coherentes. De esta forma, la enfermedad, los accidentes, la vejez y otros "trajes" de la muerte tienen aquí su lugar bien definido. Pero la humanidad ha alcanzado unas cotas de progreso considerables. Por eso los cachorros de la muerte andan un poco de capa caída. Sin embargo ella se niega a zozobrar. Alguien le quiere arrebatar su última cota de poder, ¿podrá conseguir acabar con ella para siempre? Como poco, resulta cautivadora la idea de descubrir cómo se las arreglará ese alguien para perseguir tan difícil propósito. 

Roberto García Cela, "Cómo matarme": Una historia verdaderamente entretenida. He devorado sus páginas con avidez, deseando saber adónde quería ir a parar el autor con semejante delirio. Al principio nos muestra una cara bastante creíble y realista. Un grupo de amigos se reúnen después de varios años sin verse, para comer juntos. Muchos, como es comprensible, han envejecido con el correspondiente deterioro físico; calvas, barrigas más abultadas, canas por doquier y ese tipo de cosas. Pero hay alguien que no ha perdido cierta capacidad para mofarse de sus congéneres. Entre cerveza y cerveza, iremos descubriendo el delicioso entramado de esta historia hasta un final impactante que, creo, no dejará indiferente al lector. Uno de los relatos que más me han gustado. Tiene fuerza, es entretenido y su giro final me ha hecho estremecer.

Ricard Millas, "Capungo":  Puede parecer que al protagonista de esta historia se le ha presentado una difícil tarea. Y no precisamente porque no esté el hombre acostumbrado a despachar semejante tipo de empresas. Cuando la presa es, al mismo tiempo, un delicioso bocado que se nos ofrece sin reparo alguno, puede que el deber primordial quede relegado durante algún tiempo a un segundo plano. Pero nuestro protagonista no es tonto. Sabe en qué medida ha de relajarse sin perder el horizonte por completo. ¿O quizás no? Eso habrá que descubrirlo adentrándose en las páginas del relato. Con un toque de historia de espionaje al más puro estilo James Bond, el relato nos conduce hasta un final donde habremos de descubrir algo que en realidad ya se nos advierte desde el principio.

A.C. Ojeda, " Preludio": Todos aquellos que encontramos deleite en el sano oficio de crear mundos, nos veremos, en mayor o menor medida, reflejados en el trasfondo de esta historia. Un escritor que persigue con empecinamiento su anhelada meta de convertirse en autor reconocido y respetado, un lector que lleva su fidelidad hasta límites obsesivos y peligrosos y un mundillo un tanto familiar para todo aquel que alguna vez se haya aventurado en esto de la escritura. Esas son las bases que escenificarán una historia entretenida y con los alicientes necesarios para mantenernos intrigados hasta el punto final.

Carlos Rodón, "Cómo matar a una tormenta": Se trata del relato más extenso, si no me falla la memoria, de toda la antología. Sin embargo, su autor ha dividido en partes la historia para que nos sea más fácil devorarla. Con una ambientación que me ha recordado en ocasiones al maestro King, Carlos nos adentra en el estado de Lousiana para contarnos cómo un fenómeno meteorológico sin parangón hará de las suyas. A través de la visión de distintos personajes, iremos conociendo las vicisitudes que habrán de vivir los ciudadanos de esa parte del mundo. Casi a modo de micro-novela, el autor nos conduce hasta las entrañas de una tormenta que arrastra consigo un halo de malignidad voraz. La sangre podrá salpicarnos desde sus páginas en alguna ocasión si no andamos listos. Un relato bastante ameno, con personajes bien construidos, algunos de ellos incluso simpáticos.

Beatriz T. Sanchez, "En la torre de poniente": La antología da un giro aquí bastante pronunciado, para conducirnos a una época más remota. Desde el principio puede apreciarse ese toque medieval que impregnará las páginas del relato. Bosques siniestros, campesinos caídos bajo el yugo de algún tirano y alguna pincelada de terror sugerente para ambientar los primeros compases. La huella perenne de un acto absolutamente abominable, hará que se grabe a fuego en la mente de nuestra protagonista un momento de su vida. Genial la manera de la autora de retratar a algunos personajes de su historia. Con un final lleno de fuerza y una prosa bien pulida.

Paloma Aragón, "Cómo matar a una mosca": El relato comienza con alguna explicación concisa que nos hará preguntarnos de qué va esa especie de apuntes con sabor a artículo enciclopédico. Esto hará que deseemos seguir leyendo para descubrir qué se esconde tras todo ello. Conforme avanzamos en la lectura, y por lo menos en mi caso, he tenido la sensación de estar viendo un capítulo de la mítica serie "En los límites de la realidad". Un relato ameno que nos conducirá a un final con giro argumental interesante.

Sergio Fernández, "El último cartucho": El autor nos sitúa en el escenario de un mundo postapocalíptico bastante bien retratado. Logra adentrarnos en esa parcela espacio-temporal donde reina la incertidumbre y el peligro latente. Valiéndose de tres personajes, uno de ellos no humano, y un diario, Sergio nos relata la historia, haciendo que cale en nosotros el miedo y la tensión crecientes. Narrado con sencillez y eficacia, el relato ha sido otro de los que más me han gustado de la antología.

J. Daniel Aragonés Cuesta, "El día que maté a mi jefe": La historia comienza con un toque de realismo que nos facilita la tarea de ponernos en la piel de uno de los protagonistas. Poco a poco va creciendo una nota de sadismo que luego impregnará casi toda la historia. A veces los planteamientos alcanzan cotas delirantes, lo que aporta un aliciente extra a la trama. Con un humor en momentos bastante ácido, otra historia entretenida que hará las delicias de todo aquel que se preste a fantasear con un impulso un tanto salvaje de asesinar esa figura, "siempre en los límites de nuestra imaginación", en ocasiones tan odiada.


D.W. Nichols, "Sombras": Un delicioso relato de época donde nuevamente el rencor sirve de acicate, de combustible con el que alimentar la maquinaria del crimen. Una dinastía de encorsetados personajes rodeados de opulencia, en cuyos pechos late un corazón frío y desapasionado, representará en esta ocasión el marco en el que se desarrollará la maquiavélica trama. Y, por supuesto, la dulce jovencita que ha tenido que regresar al gélido lecho de esas habitaciones lujosas, supondrá el motor principal del relato. Una historia bastante entretenida y con una buena prosa.

Roberto Malo, "Asesinando el pasado": En ocasiones, no resulta demasiado fácil enterrar ciertos hechos pretéritos que aún siguen atormentándonos en el presente. Si además ese pasado nos persigue, personificado en el ser humano que lo representó en su momento, no encontraremos otra vía de escape más que en nuestras propias manos. Con este relato que rebosa sadismo, se cierra la antología.

De mi propio relato, "La cima del pecado", como es lógico no opinaré. Simplemente os invito a adentraros en esa pequeña parcela de terreno sacro donde se desarrollan los hechos. La historia surgió fruto de una visita que hice al enclave donde se encuentra un monasterio, durante mis días de vacaciones. Estamos hablando de un entorno apartado, agreste y silencioso, allá en medio de unos montes de frondosa vegetación. Aquella calurosa tarde de verano, mi timidez impidió que pudiera llamar a las puertas de ese lugar. Me quedé, por tanto, con la duda de saber qué atesoraban los muros de piedra de aquel santo lugar. Más tarde decidí que mi imaginación elucubraría lo que pudiera haber ocurrido, de haberme atrevido a tañer la campana que hacía las veces de timbre.

 La antología está aderezada, además, con tres divertidos micro-cómics. Ioannes Ensis, Laura López y Daniel Medina, nos ofrecen estas entretenidas historietas durante la lectura de los relatos. Cada uno de ellos, con estilos muy diferentes, nos ofrecen una visión retorcida de cómo matar a sus personajes.

sábado, 31 de mayo de 2014

Reseña de "Hellraiser" de Clive Barker.


  Cuando se buscan desesperadamente nuevas formas de estimular los sentidos, quizás no tenga uno en cuenta lo relativo que puede ser la percepción de las realidades. Uno de los protagonistas de esta historia ha cometido el error de no tener en consideración semejante premisa. Su afán de explorar nuevos caminos en busca de placeres, le ha llevado a cometer una gran estupidez; la de adentrarse en un territorio desconocido sin meditar antes las posibles consecuencias.
 Clive Barker ha creado uno de los universos más aterradores que pueda concebir mente humana alguna. Un horror epidérmico que traspasa los límites de la cordura, para aguijonear nuestros sentidos de manera descabellada e intensa. Los Cenobitas son, a mi juicio, una creación sublime y rebosante de significado. Son criaturas de otro plano y, por tanto, sus mentes vibran a otra frecuencia. No perciben la realidad de la misma manera que nosotros, y consideran el placer desde unas perspectivas bien diferentes. Tanto, que donde ellos encuentran deleite, nosotros sólo observamos dolor, sufrimiento y angustia. Su aspecto físico, esa carcasa orgánica que les aporta corporeidad es, además, sencillamente estremecedora. Está en total consonancia con lo que bulle en sus cerebros. El autor nos deleita con unas descripciones bien detalladas, pero en absoluto recargadas, de la apabullante fisonomía de sus creaciones, de esas presencias demoníacas. Nos transmite a la perfección lo espantoso que ha de ser contemplar a una de esas divinidades oscuras.
 La historia está narrada sin demasiadas complicaciones, lo que para mí representa otro acierto. Un personaje que busca, con desmesurado anhelo, algo que aporte placer a su vida, que le haga sentir nuevamente emociones intensas, será uno de los portales para adentrarnos en el relato. Es un hombre que ha experimentado constantemente, sin dudar nunca en traspasar límites aberrantes. Ahora, hastiado ya por completo de los placeres terrenales, ha decidido ir un poco más lejos. Hace años que conoce la historia de una especie de "llave" con la que, si muestra el ingenio suficiente, podrá acceder a otro plano de la realidad. Allí le esperan, según le han informado, horas de gozo extremo y océanos de sensaciones. Sin embargo, como ya he dicho, quizás lo que esas "divinidades" entienden por placer no sea exáctamente lo que el hombre esperaba.
 La novela es de ágil lectura. Su prosa denota  visceralidad, con frases contundentes pero sin perder la elegancia de una buena prosa. Se profundiza en la personalidad de sus personajes desde un punto de vista muy humano, desnudando su carácter y mostrándonos la vileza que anida en sus almas o, en algunos casos, la bondad. Para ello se vale de las mundanas relaciones entre todos ellos, desplegando diálogos y vivencias algo más familiares para que el lector pueda comprender lo que bulle en sus mentes. Nos muestra sus miedos, sus inquietudes y sus afanes. Para ambientar las escenas no duda en recurrir a los terrores atávicos: tormentas en la noche, cuartos sumidos en la penumbra o inquietantes sonidos sobre las tablas del suelo.
 Una obra cargada de tensión que aportará horas de entretenimiento a los amantes del género.

domingo, 11 de mayo de 2014

Reseña de "El Maestro del Prado" de Javier Sierra.


 Apasionante y enriquecedora, así me ha parecido la última novela de este infatigable periodista, de este pertinaz investigador de lo misterioso. Apasionante por las claves que nos desvela en sus páginas. Enriquecedora por el despliegue artístico que el "maestro" irá poco a poco analizando minuciosamente ante nuestra atenta mirada. Un recorrido fascinante por algunas de las obras más carismáticas del museo del Prado, e incluso algunas otras que se encuentran en otros lugares.
 La novela arranca ya con una poderosa llamada de atención dirigida directamente al inconsciente del lector. ¿Estás preparado para sumergir tus sentidos en algunas de las obras más repletas de significado de la historia, para perderte durante minutos en cada pincelada, en cada detalle de esas pinturas y conocer algunas claves allí ocultas? Seguramente sí, pues como asevera "nuestro excepcional guía", el que nos conducirá de la mano a través de este vergel inmenso de sabiduría, todo buen maestro llega siempre cuando su alumno está preparado, con los ojos bien abiertos, para recibir dichas lecciones. De cualquier manera conviene permanecer atento, con los sentidos alerta, en cada palabra, en cada explicación. Algunas veces habrá nombres, personajes que quizás no nos resulten demasiado familiares. Al menos, no a todos los lectores. Pero pronto comenzaremos a sentirlos mucho más cercanos. Esos personajes están todos ellos ligados íntimamente por un nexo en común, que hará de esta historia un mapa lleno de conexiones que nos irá conduciendo a unos mensajes muy concretos.
 La novela no rebosa acción. Está un tanto alejada de esas azarosas y accidentadas carreras de fondo en busca de respuestas y huyendo de peligros, al que nos tienen acostumbrados en algunas obras de signo parecido. Aunque sí habrá algunas pinceladas de tensión bastante significativas que aderezarán la obra deliciosamente. Sin embargo, la historia en sí ya es lo bastante atractiva y cautivadora como para que no echemos en falta ese derroche de acción antes mencionado.
 Nos acercaremos a numerosas figuras de considerable relevancia en la historia de los últimos siglos de la humanidad. Hundiremos nuestros pies a veces en aguas muchos más profundas, en tiempos más remotos y olvidados. Conoceremos la conexión que hay entre esos personajes, algunos de ellos pertenecientes a la realeza de uno de los grandes imperios de la historia, y esas grandilocuentes obras pictóricas. Y, por supuesto, averiguaremos cuál es la "argamasa" común que une ideologicamente a todos estos personajes y estos conecptos.
 Y hay algo más. Siempre ronda sobre nuestras mentes una extraña sensación. Una especie de pálpito, una lucidez misteriosa que nos avisa de algo. Debo admitir que Javier Sierra es un maestro a la hora de tocar ciertos resortes emocionales. Sabe accionar los contactos adecuados con su prosa, aquellos que activarán una especie de sexto sentido en sus lectores.
 Una novela entretenida, con la que además tendremos ocasión de contemplar ciertas obras de arte desde una nueva perspectiva.