martes, 26 de noviembre de 2013

RESEÑA DE VORAZ, DE FERMÍN MORENO.


Voraz ha sido, sin duda, una de las novelas más crueles que he leído del género. Fermín Moreno recrea un universo donde el instinto primario gobierna las mentes de los seres humanos y de las nuevas especies que irán proliferando sobre la faz de ese mundo imaginado. Da la impresión de que su autor ha hecho un ejercicio de imaginación importante, al tratar de visionar una realidad más cercana al instinto que a lo humano. Poco a poco, va desgajando la mente de los personajes que pueblan su obra hasta dejarlas desnudas de todo sentimiento, conservando tan solo el puro instinto de supervivencia, esa especie de memoria ROM que dicta las instrucciones básicas de todo animal. En Voraz, no hay cabida para los clásicos héroes virtuosos que abundan en el género fantástico, apenas hay un pequeño rincón donde la ternura o la filantropía propia de algunos humanos puedan refugiarse durante algunas páginas. El hambre y otras necesidades primordiales, como las de la procreación con fines absolutamente expansionistas, o de perpetuar cada especie, son las pulsiones básicas que dictan las normas.
 La novela se divide en cuatro actos, cada uno de ellos enmarcado en una época distinta desde el importante acontecimiento que significará el punto de inflexión para la especie humana. Ese momento crítico está marcado con fuego sobre el calendario de la historia a raíz de un acontecimiento espeluznante. Los muertos parecen resistirse a dar con sus huesos maltrechos en las poco acogedoras estrecheces de las tumbas que significaran un punto final para aquellas vidas terrenas, que otrora animaran sus caparazones orgánicos. Pero ahora, aun a pesar de que, aparentemente, ya no hay signos vitales dotando de energía sus cuerpos, recorren todavía las calles en busca de alimento que llevarse a las bocas. Aunque, tal vez no signifiquen meras turbas de muertos andantes lo que puebla las calles de las ciudades. Quizás la evolución esté jugando con nuevas fórmulas un tanto terroríficas y lo que algunos piensan que son cadáveres reanimados, no sea sino una nueva especie que busca destronar al propio homo sapiens.
  La acción comienza ya desde un momento avanzado de esa nueva realidad que ha tenido a bien perfilar la propia evolución, ya que desde el primer capítulo la historia nos cuenta los avatares propios de una sociedad que se está adaptando a la ardua convivencia con ese nuevo vecino que le ha tocado. A través de diversos personajes iremos adentrándonos en esa nueva realidad y conoceremos, entre otras cosas, los avances de un científico y sus ayudantes que, cual dioses alocados, esculpirán algo que acarreará en el futuro nuevas madejas genéticas bastante desagradables de ver a través de nuestra humanizada perspectiva.
 Conforme vayamos avanzado en el progreso de esos cuatro actos que conforman la novela, iremos conociendo las distintas etapas de una evolución que ha dado un giro importante. Siempre y cuando lo veamos con nuestra mente racional contemporánea, claro. Habrá nuevas formas de vida, nuevos intereses en juego sobre la faz de la tierra y buen puñado de nuevas especies poblando los rincones del planeta, al mismo tiempo que otras irán declinando hasta la extinción. También el clima sufrirá drásticas transmutaciones e incluso seremos testigos de una doctrina ligeramente novedosa que ha sido el fruto, como tantas otras veces, de las interpretaciones curiosas que da el ser humano a cosas que desconoce y al sincretismo propio de esa frustración que nos pide nuevas respuestas a viejas preguntas.
 Una novela entretenida y bien escrita. Siempre y cuando uno se acerque a ella a sabiendas de que encontrará escenas verdaderamente crudas, podrá resultar una lectura interesante. El autor se vale de distintos registros a lo largo de la misma, utilizando con acierto una narrativa diferente en cada momento, según las necesidades de la obra. Cabe mencionar la buena mano de Fermín a la hora de explicarnos determinadas circunstancias muy ligadas al mundo de la genética, aportando explicaciones a algunas cosas y dotando de realidad hechos que, de otra forma, hubieran quedado enmarcados en el terreno de lo puramente fantástico.
 Todo hay que decirlo, desde el principio me pareció quizás un tanto excesiva la cantidad de escenas de sexo explícito y sus escabrosos detalles. Pero al mismo tiempo comprendí que esto no era algo fútil ni casual en absoluto. No era recrearse porque sí en ello. Si un autor nos quiere contar una realidad tan visceral, intentar que veamos el mundo bajo una perspectiva más animal y dejar a un lado la humanidad propia de nuestra especie, es necesario retirar esa corteza que nos hemos ido formando a lo largo de los siglos sobre nuestras bases más primarias. Los fluidos corporales tienen en esta obra, por tanto, un papel fundamental, y es como si se entregaran a una alocada danza de intercambios genéticos sin fin.

Ya como anécdota sin importancia, y es que no puedo terminar esta reseña sin mencionarlo, sólo añadir que me hizo una extraña ilusión "ver" cómo uno de esos seres renqueantes llevaba puesta una camiseta con el logo de uno de mis grupos musicales favoritos.

Bon appetit.

sábado, 5 de octubre de 2013

RESEÑA DE "EL INVIERNO DEL MUNDO" DE KEN FOLLETT.


 "El invierno del mundo" es la segunda entrega de esa extensa saga conocida como "The Century". Follett retoma nuevamente la historia de esas cinco familias que ya supusieron el portal idóneo para adentrar al lector en esa época convulsa de la primera guerra mundial, en "La caída de los gigantes". Ahora la visión de la que se valdrá, para analizar los horrores de la segunda guerra mundial, serán las vivencias de una generación más joven de esas mismas familias.
 Cabe mencionar que desde la lectura de la primera entrega a la segunda, dejé pasar más de un año. A veces mi pila de lecturas pendientes es larga y, según mi estado de ánimo, doy preferencia a uno u otro género. Al principio pensé que supondría una dificultad el no recordar bien a todos los personajes y todas las familias con sus intrincadas historias. Pues bien, he aquí que la maestría de Follett, a la hora de desplegar nuevamente su arsenal de personajes y tramas, logra adentrarnos con sublime sencillez en el mismo epicentro de la historia que nos cuenta, sin que nos ofusquemos o sintamos mareo en momento alguno. Al instante de comenzar la novela fui recordando con asombrosa familiaridad, como si de viejos conocidos se tratara, a todos y cada uno de sus personajes. Follett logra que uno se sienta dentro de la historia, que comparta pálpitos y vivencias con los seres humanos que pueblan sus obras. Es un escritor que, en mi opinión, logra trasladar los impulsos básicos de nuestro mundo a una narración fluida y muy realista. Primer punto positivo, por tanto, que encuentro en esta gran novela.
 Otra habilidad de este escritor es la de saber enredar a uno hasta la médula en la trama que nos va desplegado. Es todo un genio a la hora de ir esparciendo sabrosos anzuelos por todas partes, dejarnos saborearlos durante un buen rato, para luego retirar el sedal y llevarnos hasta otro punto de la historia igualmente atractivo. Poco a poco arrastra al lector a través de cientos de páginas, consiguiendo que nuestra atención no se disperse en modo alguno. El interés, al menos en mi caso, en aquello que nos relata, se mantiene en todo momento al máximo. Y lo hace mediante una prosa sencilla y directa, pero al mismo tiempo correcta. No es de esa clase de escritores, también queridos por mí, que hacen uso de una narrativa profunda, y sin embargo, consigue igualmente grandes golpes de efecto sentimental. Para un tipo de obra tan extensa, considero la fórmula por él utilizada de lo más efectiva y adecuada. 
 El autor va mostrando, a base de pinceladas bien construidas, el sentir y la manera de pensar o proceder de una época muy complicada dentro de nuestra historia. Va tendiendo una compleja urdimbre de tramas que nos atrapa, pero que al mismo tiempo nos va ofreciendo las claves idóneas para comprender el periodo histórico abordado. Se vale también, en momentos clave, de personajes reales de notable importancia o de acontecimientos cruciales que tuvieron lugar dentro de ese lapso temporal. Sin dispersarse peligrosamente en cada uno de esos acontecimientos, va mostrando el progreso de esa era belicosa y sangrienta. El alzamiento del nazismo con muchas de sus claves fundamentales, los primeros compases de esa terrible guerra y la paulatina implicación de las potencias mundiales en la misma, la tensión extrema en la política y el sentir social y un sinfín de etecéteras, nos van mostrando la realidad flagrante de la época. Conoceremos a grandes rasgos cómo fue el alzamiento de Hitler, presenciaremos el incendio del Reichstag, el bombardeo de Pearl Harbor, algunos momentos de la guerra civil española, los bombardeos de Londres durante el denominado Blitz, la guerra relámpago Nazi con el uso de sus temidos Panzer, el desarrollo de la bomba atómica y, como digo, un largo etc de episodios cruciales durante la Segunda Guerra Mundial. También habrá un espacio importante para la subrepticia pero omnipresente guerra de espionajes entre las grandes potencias implicadas.
 Como la historia se desarrolla a partir de esas cinco familias, y luego va girando en torno a ellas, tendremos ocasión de abordarla desde puntos de vista muy distantes geográficamente. Puede que en el plano ideológico no difieran tanto esas visiones, pues, aunque los ojos con los que vemos la acción estén dispersos por el mundo en lugares muy diferentes, con sus distintos sistemas políticos, sus sentires y pesares son muy parecidos. Es decir, si nos olvidamos del particular enfoque ideológico de cada personaje, nos quedaremos en que, básicamente, muchos de ellos comparten algo en común: el deseo de una vida infinitamente más tranquila. Tan sólo quieren prosperar y llevar adelante a sus familias, sólo que les ha tocado vivir una época verdaderamente difícil. Una era esencialmente belicosa.
 Eso sí, me ha parecido que quizás se haya en esta segunda entrega tendido más a lo humano que a lo histórico. Por supuesto, no soy un experto en la materia ni mucho menos, tan sólo un simple aficionado, pero es cierto que he notado cómo en algunos momentos importantes pasaba de puntillas, otros simplemente no los abordaba y a algunos les daba una visión completamente oficial, sin aventurarse a profundizar un poco más allá. Por el contrario, se me hizo patente que el autor dedica más tiempo y páginas en analizar el contexto familiar de sus personajes, ahondando mucho en sus relaciones afectivas o detallando su estado emocional. No veo que esto sea ni bueno ni malo, simplemente dejo constancia de ello.
 En resumen, la novela es una oportunidad de acercarse un poco a ese tiempo convulso y conocer algunos de sus aspectos más destacados, y de una forma de lo más amena y sencilla. Por mi parte, espero ya con ansia esa tercera entrega de la saga, que en este caso abordará la guerra fría. 








domingo, 22 de septiembre de 2013

RESEÑA DE "LA LEGIÓN OLVIDADA" DE BEN KANE.


  La Legión Olvidada es el portal idóneo para adentrarse en la Roma republicana. Una Roma a la que ya le queda muy poco para convertirse en imperial. Tendremos ocasión de conocer los entresijos de su ideosincrasia a través de distintos puntos de vista. Y es que, si queremos conocer la verdad de un tiempo y una civilización, sin hacernos una idea harto sesgada de esa realidad, es mejor que prestemos atención a aquello que puedan decirnos personajes pertenecientes a otras civilizaciones contemporáneas. También ayudará bastante observar el punto de vista de otras clases no tan acomodadas como la de los patricios, escrutar esa época a través de su propia mirada.
 Un inefable etrusco con dotes visionarias y heredero de una casi olvidada sabiduría, un aguerrido galo que busca su destino para así poder cerrar las heridas del turbulento pasado, y dos gemelos romanos que tendrán que enfrentarse a los duros avatares de unas vidas marcadas por el sufrimiento y la esclavitud, nos darán las claves adecuadas para poder adentrarnos en esa época convulsa. Un período histórico donde tres poderosos romanos se disputaban el gobierno de la hegemonía más grande y poderosa del mundo conocido.
Un libro que, a mi modo de ver, conjuga sabiamente historia novelada con ciertas pinceladas de fantasía. Enmarcadas en la Roma de Julio César, Craso y Pompeyo, las vidas de estos personajes nos servirán como el palco de lujo desde el que contemplar todos los acontecimientos de trascendental importancia, acaecidos durante semejante lapso de tiempo. Habrá ocasión de presenciar enconadas luchas de gladiadores, de acompañar al epicentro mismo de batallas sangrientas a nuestros personajes, o de conocer a fondo la lujuriosa cotidianidad de un lupanar muy especial. Asímismo podremos viajar con nuestros amigos al lejano oriente y descubrir qué enemigos esperan allí a todo aquel que ose pisar tierras bárbaras de suelo yermo y calor abrasador. Para todo aquel amante de las novelas de Posteguillo, me agrada mencionar que habrá ocasión de reencontrarse con esos viejos y temidos conocidos que son los habitantes de Seleucia, presenciar el aterrador poderío de sus catafractos y acercarse a unos nuevos guerreros infinitamente más livianos, pero cuyas flechas son aún más mortiferas si cabe, que el acorazado avance de los anteriormente mencionados. “La flecha del Parto” tiene mucho que decir en esta novela, repleta no sólo de aventuras, pasión y magia, sino también de cruentas batallas libradas en tierras lejanas.
 Una novela de ágil lectura que hará las delicias de aquel que busque un poco de historia novela, pero al mismo tiempo guste deleitarse con una sutil pizca de fantasía ancestral. Cabe mencionar que, aunque se trata de la primera parte de una saga, podría considerarse que el libro tiene carácter auto-conclusivo, y por tanto no nos dejará en un final demasiado abierto, aunque, por supuesto, no es en absoluto un final cerrado.
 Para mi ha supuesto todo un placer acompañar a personajes como Tarquinius, Brennus o Romulus, durante tan singular aventura como esta, o adentrarme entre las candentes paredes de un lascivo lupanar y saber cómo es el día a día de una joven como Fabiola. Sin olvidarnos por supuesto de esos detestables antagonistas que Ben Kane nos define tan a la perfección, que logra hacer que terminemos deseando conocer sus finales, a través de la narración.

martes, 6 de agosto de 2013

RESEÑA DE FRANKENSTEIN DE MARY SHELLEY.


O el moderno Prometeo...

Algunas veces nuestra propia ambición nos ciega. Hace que persigamos esas metas anheladas, obnubilándonos la mente por completo. Ya no somos seres humanos sujetos a impulsos emocionales, sino meras maquinarias biológicas que trabajan bajo razonamientos puramente lógicos, olvidándonos de esa voz más visceral que son los sentimientos. De esta manera, conseguimos muchas veces materializar esos objetivos tan deseados, y para los que hemos trabajado con tan apasionada entrega. Sin embargo, puede que al final, el fruto de ese trabajo brote huérfano de esos mismos impulsos que hemos dejado a un lado en el camino, esos que desechamos cual lastre, para lograr la consecución de nuestra meta. Habremos logrado crear de esta manera algo tal vez magnífico, sí, pero puede que al mismo tiempo monstruoso.
 La novela gótica por antonomasia que aquí osaré analizar, nos cuenta la historia de como un hombre de ciencias se ve arrastrado por su pasión, olvidando en la vorágine de sus trabajos algo fundamental, que no es otra cosa que el puro cariño. Sin él, muchas cosas se nos despistan. Sin él, toda creación ve la luz adolecida por la falta de un hálito fundamental. Puede que al final el resultado de un duro trabajo sea grandioso, pero, sin cariño, algo le faltará sin duda. En este caso el resultado de esa desatada pasión por la ciencia es algo asombroso y digno de alabar, es cierto. Sin embargo, el vacío de ciertos impulsos emocionales, ha dado como resultado una criatura en cierto modo monstruosa. Y digo en cierto modo, porque en realidad esa monstruosidad al principio se limitaba a algo meramente superficial, a algo tan insignificante como el aspecto físico. Insignificante como debería ser, sí, pero demasiado importante para unos seres humanos que aún no han aprendido a ver más allá, a usar los ojos del alma. El doctor Frankenstein, entregado por completo a su casi milagrosa labor, dio vida a algo inerte, pero se olvidó de aportar un poco de cariño a ese hijo suyo, a esa creación extraordinaria.
 Mery Shelley nos relata esta desgarradora historia donde un ser se ve azotado por la ingratitud y la ceguera humanas. No hay piedad para un engendro salido de la nada, sin padres que lo reconozcan como suyo, sin ciudad que le acoja como a uno más de sus ciudadanos, sin un aspecto que le brinde la oportunidad de que alguien se acerque a él sin sentir odio o desprecio. Un desgraciado apátrida sediento de cariño y amistad, hambriento de caricias y harto de insultos y desprecios que no le dan tregua jamás. No hay perdón para quien exhibe una voz cavernosa y torpe y te mira desde un semblante sembrado de cicatrices horrendas. No hay ternura que ofrecer a quien camina solitario entre los bosques umbríos, mostrando siempre sus deformidades y un cuerpo gigantesco. No merece conocer el amor quien por semblante presenta una amalgama de rasgos despreciables, porque ha nacido para ser hermano del sufrimiento y la soledad. Su pecado es haber existido desafiando con sus rasgos las leyes de la armonía física, y eso es algo que los humanos no perdonan a ser alguno.
 Narrada de una forma muy emocional, directamente surgida del alma de su creadora, esta novela es, a mi juicio, una auténtica joya de la literatura universal. Ya no solamente por lo entretenida que pueda resultar su historia, sino por el trasfondo del relato, que nos muestra con crudeza la perfidia que anida en el alma del ser humano, quien en muchas ocasiones muestra lo poco evolucionado que aún está. Azotado cruelmente por el odio atávico de unos seres que rehuyen la fealdad, nuestro "monstruo" se ve arrojado a los fríos brazos del olvido y la soledad, en cuyo lecho el desgraciado ser irá alimentando una sed de venganza que le hará ponerse a la altura de aquellos quienes le han despreciado una y otra vez. Al final, quizás la humanidad haya logrado crear a un monstruo, empeñándose en ver maldad donde no la había.
 A veces, al igual que los árboles no nos dejan ver el bosque, nuestro sentido de la vista puede hacernos ciegos ante ciertas cosas que no han de escrutarse con los ojos de la cara, sino con los del alma. Mery Shelley supo retratarnos estas y otras verdades, haciendo uso para ello de diversos personajes, como por ejemplo ese anciano ciego con quien "el ser" quiso entablar amistad a toda costa.
 Un libro que desborda dramatismo y nos hace sentir una angustia casi permanente, aunque siempre con ganas de conocer un poco más, buscando un destino para nuestros personajes que, sin embargo, sabemos bien, no llegará jamás. Parece que no hubiera cabida para la felicidad en esta historia, para ninguno de sus personajes, salvo en efímeros momentos. Y sin embargo siempre queremos saber un poco más, ir devorando página tras página en busca de esa compañía que parece no querer llegar para liberar a "nuestro monstruo" de su soledad. O, tal vez, para que la justicia ciega de unos seres humanos, ebrios de prejuicios, recaiga finalmente con todo su peso sobre el alma de tan desdichada criatura.
 Revisando la historia de esta obra, me doy cuenta de que el estereotipo del doctor Frankenstein no está demasiado alejado de un personaje muy conocido por mí. Alguien que dejó aparcado a un lado, enclaustrado en lo más profundo de ese baúl que son sus pensamientos, ese sentimiento de cariño, para entregarse en cuerpo y alma a la consecución de sus trabajos científicos.  Alcanzaron ambos su objetivos, pero por el camino perdieron algo mucho más importante; la capacidad de abrazar la vida en toda su plenitud, sintiendo que su corazón no ha desechado jamás el cariño ni el amor que han de culminar toda obra o trabajo.

domingo, 28 de julio de 2013

RESEÑA DE PANTEÓN DE CARLOS SISÍ.


 ¿Les apetece un viaje interestelar sin moverse de casa? Pues tomen asiento y prepárense para viajar con la compañía espacial que ha fundado este escritor español y su versátil imaginación. Pero cuidado, les advierto que corren un serio riesgo de tomar cariño a varios de los personajes, paridos por la fructífera creatividad de aquel que ya nos hiciera sentir miedo de las calles malageñas y sus zombis particulares. ¡Qué diablos!, puede que incluso se encariñen de seres cuya naturaleza tiene muy poco que ver ya con lo biológico y cuyos procesos están absolutamente programados.
 La novela arranca a bordo de una nave muy especial y en las entrañas mismas de un planeta bastante desconocido por la mayoría de habitantes de la galaxia. Sé que suena raro, pero si se animan a leer el libro comprenderán cómo es posible que todo comience dentro de una nave y al mismo tiempo en la panza de un lejano astro. Desde el principio se nos brinda la ocasión de ir conociendo a fondo a dos personajes verdaderamente entrañables. No parece que se trate de héroes virtuosos ni mucho menos, son hombres sencillos, pero al mismo tiempo avezados e ingeniosos, que han decidido exprimir los recursos de su mente para montarse un negocio un tanto arriesgado y movido. A través de la visión de estos intrépidos pillos iremos conociendo el presente de una realidad futura, donde todo a cambiado considerablemente para la casta humana. La tecnología ha evolucionado bastante, y de una forma exponencial, pero esto no supone quizás ya una sorpresa demasiado grande para las personas de nuestro tiempo. Estamos muy acostumbrados a que nos bombardeen con infinitud de noticias sobre nuevos hitos tecnológicos. Aún con todo, parece ser que nuestra querida especie todavía no ha llegado a desligarse de ciertos aspectos que empobrecen nuestro espíritu y, cómo no, aún sigue ahí ese pertinaz escepticismo, que logra anclarnos de forma casi permanente, en un estado de ignorancia perpetua y no nos deja ver más allá de la punta de nuestra propia nariz. 
 Muchas cosas han cambiado en ese hipotético mundo, es verdad, pero muchas otras permanecen inamovibles para el ser humano en esos mundos futuristas aventurados por el señor Sisí. Intrigas políticas, sed de recursos, hambre voraz de riquezas y poder continúan siendo los verdugos que hostigan sin piedad al hombre en el devenir de su existencia. Pero, ¿y si de pronto nos topamos cara a cara con el vestigio de otros tiempos donde aún anida el virtuosismo y la razón? ¿y si al mismo tiempo corremos el riesgo de despertar, sin quererlo, un poder ancestral de dimensiones colosales, que podrá asolar nuestra existencia?
 No me dirán que no es un cóctel de lo más jugoso y apetecible. Un viaje que verdaderamente merece la pena y en el que no tendremos tiempo para aburrirnos. No sólo hay aventuras, momentos de tensión, descubrimientos asombrosos o facciones sin escrúpulos que nos harán temer por la vida de nuestros queridos personajes, también encontraremos misterios enterrados en las profundidades de un pasado muy lejano y tendremos ocasión de conmovernos con instantes absolutamente emotivos. Tampoco faltará la imprescindible élite destacada y que cuenta con recursos científicos al alcance de unos pocos priviligiados que gozan de intelectos de calidad, pero cuyos diques de contención, pueden adolecer de ciertas grietas que ponen en peligro la ética y la moralidad de sus actos.
 Con un final apasionante para aquellos que gustamos de los misterios encerrados en las profundidades de un espacio interestelar insondable y no exento de tensión y terror en estado puros. Con personajes como Maralda, Malhereux, Ferdinard o un tal Bob, que nos harán querer seguir pasando páginas, para conocer cuales son los descubrimientos asombrosos que nos permitirán asomarnos a un tiempo olvidado y a unos hechos pretéritos que encierran muchas respuestas para el ser humano. En definitiva, una novela de ritmo ágil, entretenida y con alicientes más que sobrados para pasar un buen rato, buceando a través de las estrellas y los enigmas que éstas esconden desde la noche de los tiempos.

viernes, 28 de junio de 2013

ANTOLOGÍA PETA Z. NO MEZCLAR CON REFRESCO DE COLA.


 El año pasado, más o menos por estas fechas, tuve el gran honor de participar en la primera edición del festival Celsius 232 de Avilés: un evento literario que dura unos cuantos días y en el cual tienen lugar presentaciones de libros y diversos tipos de actividades relacionadas con el mundo de la fantasía y el terror. Durante el transcurso de esos días, inolvidables sin duda para mí, pude conocer a varios escritores que, como un servidor, disfrutan con esto de las letras, creando mundos apocalípticos y obras donde damos rienda suelta a nuestra imaginación. Y he aquí que, como nuestras mentes inquietas nunca están ociosas, durante la distendida sobremesa de una cena un tanto "peculiar", los engranajes de las mismas terminaron gestando el germen de una idea de lo más bizarra. Ninguno de los presentes recuerda ya muy bien cómo surgió todo, pero en algún momento de aquella cena a alguien se le ocurrió la "retorcida" y simpática idea de fantasear con las series de dibujos animados de nuestra época infante, y de cuán divertido podría llegar a ser dar unas pinceladas un tanto macabras a esas míticas series. La cosa pudo haber terminado ahí, en una sencilla anécdota un tanto fantasiosa. Pero no, de por medio llegó una servilleta, "el único papel que había a mano en esos momentos", donde plasmamos nuestras firmas y nombres justo al lado de un título cada una. Con ello nos comprometíamos a llevar a cabo una antología. Un relato por persona haría que la perversa magia de nuestra imaginación corrompiera para siempre el dulce recuerdo de aquellas míticas series. El fruto de todo esto podrá pronto ser disfrutado por todo aquel que se vea aguijoneado por la curiosidad. 
 Dice la leyenda que el agua consumida en aquella cena fue manipulada en algún momento por personas ajenas a nosotros, con la aviesa intención de experimentar, de ver hasta dónde podían dar de sí unos cerebros ya terriblemente corrompidos por horas y horas de tan insanas lecturas. Juzguen ustedes mismos, si es que se atreven a adentrarse en este universo donde se da una visión nueva a esas series de dibujos animados. Regadas por la inicua esencia de ese agua adulterada, la naturaleza de esos relatos tiñe de sangre la memoria de personajes muy asentados ya en el habitáculo de nuestras mentes, donde aún perdura el niño que fuimos.

 Con portada del gran ilustrador Daniel Expósito Zafra.

 Una sorprendente antología en la que once malintencionados autores revisitan la televisión de su infancia en «clave Z». Con relatos de Víctor Blázquez, Ignacio Cid Hermoso, Daniel P. Espinosa, Ángel Luis Sucasas, Miguel Aguerralde, Darío Vilas, Juan Miguel Fernández, Manuel Martín, Alejandro Castroguer, Javier Cosnava y Vanessa Benítez Jaime.

lunes, 17 de junio de 2013

UN PEQUEÑO REPASO POR LOS CLÁSICOS I

RESEÑA DE "EL HOMBRE INVISIBLE" DE H.G. WELLS.


La ciencia ficción nos ofrece la oportunidad de explorar territorios casi del todo indómitos, adentrarnos en esas tierras pantanosas que de otra manera nos sería muy difícil, o quizás demasiado peligroso, hollar con nuestras botas. Pero si nos enfundamos el recio y a la vez liviano calzado de la fantasía, para así poder caminar sobre los vertiginosos parajes de una novela, seremos capaces de navegar durante unas horas por esos territorios que son el fruto de hipotéticas ciudades futuristas, o especulativos experimentos que van un poco más allá siempre de la ciencia tal y como la conocemos.
 Aunque seguramente hoy día pudiéramos fantasear sobre la idea de la invisibilidad, pensando en ello como algo no tan lejano e imposible, y leamos en algunas revistas científicas sobre el tema como algo mucho menos descabellado, cuando esta historia fue creada, allá por el año 1897,  todo esto era seguramente una auténtica fantasía muy difícil de alcanzar.  Sin embargo, Wells, nos relata algo semejante de una forma bastante bien razonada, y aunque el sistema llevado a cabo por su protagonista para lograr la invisibilidad, no esté en total consonancia con la realidad y sus consecuencias, he de decir que uno llega a creerse su historia. Con esto quiero decir que, una vez te has adentrado en la novela, puedes apartar a un lado todo escepticismo y el autor logra que te dejes llevar de la mano durante toda la historia. Y yo considero que ese es un punto fundamental en toda novela de ciencia ficción. Es muy importante que uno, aun sabiendo que todo es pura imaginativa desbordante, pueda dejarse engañar por el relato que está leyendo, para así disfrutar de todo lo demás que en él se nos cuenta.
 Una de las cosas que más me han fascinado siempre de esta obra, es la caracterización del personaje principal. Tiene una personalidad claramente definida, y totalmente influenciada por su condición adquirida de hombre invisible. Uno puede imaginarse fácilmente los tormentos asociados a ese estado de "transparencia perpetua" y entiende el pertinaz carácter irascible que acompaña al científico durante sus azoradas desventuras. Al mismo tiempo, resulta fascinante la descripción de las acciones llevabas a cabo por el individuo, siempre teniendo en cuenta que su cuerpo no se puede ver, pero su organismo sigue ahí, cumpliendo las funciones vitales y los procesos digestivos y respiratorios, entre muchos otros. Magistral la manera sencilla pero totalmente gráfica de describir, por poner un ejemplo, el humo de una pipa inundando los invisibles pulmones de Griffin, para luego ser exhalado y dibujar en su trayectoria la forma de su tráquea.
 Al mismo tiempo, resulta divertido conocer las mil y una triquiñuelas que se ve obligado a llevar a cabo el hombre para que otros no adviertan su "cristalina condición", desde la forma en que se viste y disfraza, hasta las posturas que se ve obligado a adoptar cuando come o bebe. 
 A lo largo de las páginas de esta novela corta, iremos acompañando a este hombre que se ha visto atrapado por los frutos de su propio ingenio. Recorreremos lugares repletos de personas a las que habrá de dar esquinazo unas veces, o bien aprovecharse de ellas en otras ocasiones, y sentiremos el frío gélido que atenazará al hombre cuando se vea obligado a ir desnudo, por motivos relacionados con la discreción. No puede faltar en la obra ese otro científico más cabal, quien conocerá la historia terrible que se esconde tras este hombre atrapado en su propia invisibilidad.
 Una novela corta, pero ágil y entretenida, que además nos brinda la posibilidad de volver a fantasear con algo que, como niños en un cuerpo de adulto que somos muchos de nosotros, todos hemos jugado a imaginar alguna vez en la vida.