lunes, 18 de abril de 2016

Invocación Pagana. Las claves, parte 2.




¿Quién no se ha estremecido alguna vez al escuchar la historia del conocido de un amigo o incluso alguien cercano a nosotros, que nos asegura haber presenciado algo que no debería haber estado ahí?
 Leyendas arraigadas de manera profunda en nuestro inconsciente colectivo como las de la Santa Compaña, testimonios de personas desconcertadas ante la visión de alguna especie de "película" que se repite una y otra vez sobre el lienzo oscuro de la noche, ruidos extraños que nos atormentan en la madrugada o sensaciones opresivas que perturban nuestro sueño e incluso en ocasiones voces que interactúan con avezados investigadores. Desde hace siglos estas cuestiones han alterado el reposo de muchas gentes y planteado preguntas que en la mayoría de las ocasiones no encuentran una respuesta satisfactoria. Todo este cúmulo de vivencias ha dado como fruto hipótesis no menos terroríficas y perfilado el arquetipo de entidades que guardan una relación en sus características; ojos encendidos como ascuas, atuendos estrambóticos que rayan en lo absurdo, efigies sobrenaturales poseedoras de una altura desmesurada y un sinfín de anomalías que nos hacen palidecer de pavor. 
 Este es otro de los ingredientes que he querido utilizar en la novela, ya que este tipo de experiencias siempre han sido, al margen de lo que pueda creer o no sobre ellas en cada situación, algo que me ha fascinado desde que era niño.

sábado, 16 de abril de 2016

Invocación Pagana. Las claves, parte 1.




Uno de los ingredientes principales de la novela versa sobre el significado verdadero que, dentro de la ficción, he querido otorgarle a las construcciones de esas civilizaciones antiguas que poblaron el planeta y nos dejaron un legado en numerosas ocasiones teñido por una pátina de misterio. Los enigmas que pueden encerrar esas magnas obras abren un amplio abanico de posibilidades a la hora de crear una narración preñada de especulaciones y he decidido aprovechar la ocasión que me brindan todas ellas. Aunque la obra se centra sobre todo en un monumento arcaico salido de mi imaginación, y que está situado en cierta cima montañosa, los vínculos establecidos con otras construcciones reales diseminadas por la superficie de La Tierra, servirán para explicar la naturaleza de ese enclave de poder. 
 Son numerosas las incógnitas que sobrevuelan todavía los auténticos mecanismos, motivaciones y medios empleados por el ser humano hace siglos o incluso milenios, a la hora de levantar sobre determinados emplazamientos esos colosales monumentos. Por supuesto, la explicación que he querido aportar a todo esto no es ni mucho menos nueva, sino que me he valido de teorías ya existentes para moldear a mi antojo una ficción donde esas hipótesis me sirvieron como sustento. Asimismo, todo ello entronca con otras piezas de este mosaico cuyo nexo en común es siempre el mundo de lo desconocido. 
 Desde Giza hasta Tiahuanaco, pasando por Ángkor o Chichén Itzá, los antiguos pobladores de nuestro planeta han dejado una huella imperecedera que continúa desconcertado a un amplio conjunto de la humanidad por las diversas incógnitas que todavía quedan por despejar sobre ellas. ¿Quién puede resistirse a la tentación de utilizar ese precioso humus para abonar el terreno de la fantasía?

jueves, 14 de abril de 2016

Próxima novela: Invoción pagana.


La próxima novela de mi autoría en ver la luz llevará por título Invocación pagana y su argumento girará en torno a diversas claves relacionadas con el mundo de lo misterioso. Sus páginas están plagadas de apariciones fantasmales, sucesos de naturaleza sobrenatural y acontecimientos ligados a civilizaciones arcaicas que en algún momento de la historia entraron en contacto con fuentes de saber superiores. Todo ello estará regado con pasajes donde la acción y el horror marcarán un ritmo frenético, (al menos esa ha sido mi intención y creo que lo he conseguido, aunque habrán de ser los lectores quienes juzguen). El escenario de todo ese mosaico de emociones será el de una urbe moderna, con lo que la perspectiva nos será en principio muy familiar.
 Durante muchos años he sentido cierta atracción por el mundo de lo desconocido. Me interesé por los acontecimientos que se escapan al entendimiento más lógico y mundano y han captado en numerosas ocasiones mi atención. Desde la realidad furtiva de civilizaciones antiguas y las obras arquitectónicas que nos legaron, hasta los sucesos más espeluznantes, mi fascinación ha sido despertada con cada fragmento de esas historias. De este modo, he procurado rendir homenaje a todo ese abanico de acontecimientos teñidos por el halo de lo oculto. Aquellos que como yo hayan sentido alguna vez deleite por este tipo de vivencias, encontrarán, quizás, ciertos guiños a experiencias detalladas por personas con nombre y apellidos, aunque todo siempre bajo un prisma de ficción novelada.
 La obra será editada bajo el sello de Ediciones Atlantis, que durante los últimos años ha cambiado su forma de trabajo, para convertirse en un editorial tradicional que corre ya con todos los gastos de edición. 

 A continuación os dejo con la sinopsis de la novela: 

Villa Fuentes del Monte es una ciudad tranquila y apartada que cuenta con diversas urbanizaciones, algunas de las cuales presentan un perfil social de gama alta. Sin embargo, la sierra que perfila su silueta montañosa a pocos kilómetros del lugar encierra un secreto milenario. La construcción que se erige sobre la cúspide de una de esas colinas alberga en sus entrañas claves de naturaleza arcaica. Poderes que deberían haber permanecido ocultos para siempre. Pero alguien ha decidido experimentar con las facultades misteriosas de ese enclave, para desatar una tormenta de fenómenos de índole paranormal. Las calles se verán azotadas por la fuerza de sucesos aterradores que despertarán el miedo más atávico de los ciudadanos para dar paso a una espiral de violencia. Las apariciones fantasmales y el pálpito de energías sobrenaturales transformarán la vida de esas personas en una pesadilla imposible de olvidar.
   
El autor bebe de diversas fuentes de naturaleza ocultista, para componer un mosaico con el denominador común de lo misterioso. Sucesos inexplicables, enigmas sobre antiguas civilizaciones del planeta, mitos y teorías neocreacionistas, así como referencias a la denominada «Edad de Oro», conformarán el humus de esta historia novelada, donde no faltan momentos de tensión que desatarán la adrenalina de los lectores.


La primera presentación de la obra tendrá lugar el viernes, 22 de abril, a las 20:00 horas, en el local de Gijón "Páramo Bar", Calle Cabrales 83. La segunda será en La Nueva, en el local de la asociación de vecinos y tendrá lugar el viernes 6 de Mayo a las 20:00 horas.
Por cierto, aunque la naturaleza del "personajillo" que puede apreciarse en la portada tiene relevancia en la novela, lo cierto es que la misma engloba otras claves, como ya se ha mencionado arriba, y todas ellas con el denominador común de lo misterioso.










martes, 27 de octubre de 2015

Mi experiencia en "Penumbra"; 1º Cónclave de terror de Zaragoza.


 Después de la magnífica experiencia de la Semana Gótica de Madrid, donde tuve ocasión de compartir inquietudes con un buen puñado de compañeros, el fin de semana siguiente tocó viajar hasta Zaragoza, para vivir de primera mano la que supuso la edición número uno de un festival literario de lo más interesante y prometedor. Estamos hablando del "Penumbra", un cónclave que reunió a un buen número de ilustradores, escritores y artistas en general, con un denominador común; su fascinación por lo terrorífico. 
 El evento tuvo lugar en un templo del Heavy Metal que, según tengo entendido, fue el primero de los «baretos» de este estilo musical que abrió sus puertas en la ciudad aragonesa. Tras el insufrible viaje de más de ocho horas en autobús, amenizado de forma misericordiosa por una buena dosis de música potente, (gracias a que esta vez no olvidé mi ipod), llegamos a la capital maña, donde el amigo Carlos Rodón nos recibió con un fuerte abrazo. Tras acomodar nuestras maletas en el hostal Cataluña, en cuyo lecho nos encontramos muy cómodos durante las noches que allí pasamos, apretujamos nuestros cuerpos en un tranvía para dirigirnos al mencionado bar. Al instante mismo de llegar la acogida por parte de los organizadores, así como de los numerosos asistentes, fue de lo más cordial. El ambiente ya prometía desde el primer momento; libros dispuestos sobre las mesas, ilustraciones decorando las paredes, un espacio iluminado y lo bastante amplio para los conferenciantes y la agradable compañía de las conversaciones o las diferentes exposiciones que los participantes impartían con pasión y pulso firme.
 Tuve ocasión de conocer en persona a compañeros durante este primer día, con algunos de cuales ya había establecido contacto de algún modo. Emilio Alcorce y su mujer Paloma, Roberto Malo, Athman M. Charles, Bea Magaña, José María Tamparillas, Pedro Moscatel, Juan Ángel Laguna Edroso, David Jasso, Marifé Castejón, Alberto M. Caliani, Marta Junquera, etc. La lista sería interminable y por mucho que quisiera siempre me dejaría a alguien en el tintero.
 El evento estuvo estructurado de manera acertada y hubo cabida para conferencias de lo más diverso, aunque siempre, por supuesto, con la perspectiva de lo terrorífico muy presente. Se proyectó algún corto cinematográfico entre algunas de las exposiciones de la primera jornada y hubo tiempo para charlar e intercambiar impresiones. No faltaron las risas, las cañas e incluso las anécdotas que varios de los presentes compartieron con todos ante la invitación de subir al «estrado» para hablar de sus experiencias más apabullantes. La noche estuvo amenizada con el toque de humor que imprimió algún juego divertido, donde los participantes habrían de desplegar su ingenio literario para conformar historias improvisadas de lo más alocado.
 Aunque hubo algún cambio en el programa durante la segunda jornada, la organización supo capear con atino las pequeñas complicaciones tan propias del «directo» y todos tuvimos oportunidad de trasladar nuestras visiones propias y debatir aspectos variados. Cada uno pudo aportar su «granito de arena».
 Por supuesto, no me olvido del inimitable Antonio Sánchez Vázquez, a quien al fin pude conocer en persona durante la segunda jornada. Un abrazo desde aquí, amigo y gracias por tus preguntas durante mi charla. A propósito de ello, debo decir que los nervios me pudieron en esta ocasión y me pasé por alto algunos de los puntos que tenía preparados. Como bien me aconsejó Antonio Tolu, será la primera y última vez que lleve «papelajos»; estas cosas salen mucho mejor «al natural» y con dosis de espontaneidad. Aun con todo, la cosa no salió tan mal y parece que la gente se entretuvo con mi pequeña aportación.
 Me asombró la capacidad creativa demostrada por los concursantes que «entrechocaron» sus relatos a lo largo de un concurso de microcuentos que tuvo lugar a lo largo de la tarde del sábado.
 Cabe destacar el ambiente distendido, la voluntad inquebrantable de la organización por lograr que la experiencia se transformara en algo ameno al tiempo que cultural y la sensación de hermandad entre los presentes.
 La cena en el local "Eclipse de sabores", entre más conversaciones, risas e incluso algún homenaje en forma de calabaza a Pedro Moscatel, sirvió para templar mis nervios y consolidar la experiencia como una de las más enriquecedoras por un servidor.
 Ahora sólo queda esperar a que el festival continúe su periplo a lo largo de los años venideros y dar las gracias a los organizadores y a Dissident Tales por haberme ofrecido la oportunidad de estar en este primer certamen.

Las cuatro caras del horror. Semana gótica de Madrid.



Ya de regreso y aunque agitado todavía por las emociones, (todas ellas positivas), qué mejor forma de preservar el recuerdo de estas experiencias rebosantes de literatura, terror y momentos entrañables, que plasmando en negro sobre blanco ese cúmulo de agradables sensaciones.
 Primero tocó viajar hasta Madrid para asistir a una mesa redonda con un buen puñado de compañeros, dentro de la Semana Gótica. Allí tuve ocasión de conocer en persona a ilustradores y escritores, con algunos de los cuales ya había establecido contacto a través de sus obras o las redes sociales. Entre risas y cañas pudimos allanar un poco el terreno para la que iba a ser nuestra charla. Calentamos motores mientras reflexionábamos sobre diversos aspectos de esas «cuatro caras del horror» que pretendíamos abordar durante la conferencia.
Fueron unos instantes distendidos donde cada uno iba anotando, de manera mental, diferentes aspectos que quizá fuera interesante plantear durante la posterior presentación. Hubo retroalimentación entre los presentes y pienso que todos aprendimos cosas nuevas o tuvimos ocasión de verlas desde un prisma diferente al propio. 
 Ya durante la charla la cosa se tornó más intensa (en el buen sentido de la palabra), tras la magnifica exposición de Juan Enrique Soto sobre el horror en el mundo real, comienzo que abrió un abanico de posibilidades en las que otros autores e ilustradores pudimos dar nuestra visión sobre el terror en la ficción. Con un público colaborativo y unos compañeros de mesa apasionados, la charla se convirtió en toda una vivencia digna de recordar. Cabe destacar que, aunque llevábamos con nosotros un guión preestablecido, con unos puntos clave que desarrollar, todo terminó por desenvolverse de una manera mucho más natural.
 Desde aquí agradecer a Rafael Lindem, Antonio Fernández, Carlos Gregorio Simón Godoy, Juan Enrique Soto, David Hidalgo y Carlos Rodón, la inolvidable experiencia. Por supuesto, no me olvido de la inefable Lucía Zapater, quien hizo que nuestra estancia fuera si cabe más divertida y cómoda. La risueña amiga de mi mujer Eva, (ahora también amiga mía), nos fue a recoger a la estación y luego nos acompañó de manera amable para despedirnos, cuando ya todo hubo terminado. Incluso se interesó por mis obras y compró "La huella del cazador". También quiso adquirir mi otra novela, "El jardín impío", aunque con menor suerte, ya que no había ejemplares disponibles en ninguna tienda, así que queda pendiente mandarle uno firmado; no me olvido, jeje.
 Hasta aquí el primer capítulo de este «mini-tour» en el que me he embarcado este mes con la editorial Dissident Tales, su bigotudo editor Carlos Rodón y varios compañeros del mundillo. 
 En la siguiente entrada del blog hablaré un poco sobre mi experiencia en el festival Penumbra, que se celebró por primera vez el pasado fin de semana y al que también tuve el placer de asistir. 



domingo, 27 de septiembre de 2015

Las Cuatro Caras del Horror


El próximo día 15 de octubre estaré junto a unos cuantos autores e ilustradores en la Semana Gótica de Madrid, para formar parte de la mesa redonda que hablará sobre el terror en la literatura, el cine o la realidad. El evento tendrá lugar en el Ámbito Cultural del Corte Inglés, Callao, a partir de las 20:00 horas. 


La editorial Dissident Tales estará representada dentro del festival madrileño por varios de sus ilustradores y autores, entre los cuales me cuento, en una mesa redonda donde se hablará sobre el terror en la literatura, el cine o la realidad, que será conducido por Carlos Rodón.
El evento tendrá por nombre Las Cuatro Caras del Horror y estará integrado por las personas que aparecen en el cartel de la editorial. 
Después de pasar por el festival avilesino Celsius 232 para presentar mi segunda novela "La huella del cazador", será todo un placer formar parte de esta charla dentro de la Semana Gótica de Madrid, donde además estaré rodeado por compañeros del mundo de las letras y tendré ocasión de compartir mis visiones particulares sobre el tema.

lunes, 3 de agosto de 2015

Mi crónica del Celsius 232 de 2.015



Desde el primer Celsius 232, allá por el año 2.012, cada nuevo encuentro en el festival literario de fantasía y terror, es una ocasión para reencontrarse con algunos amigos y conocer  a otros autores e ilustradores. En el presente año he tenido el placer de charlar un rato con escritores con los que ya coincidí en el que se celebró en 2.012, como por ejemplo Javier Cosnava y su mujer Sofía Espinosa o Darío Vilas. Ello te brinda la ocasión de compartir impresiones o aprender cosas interesantes, ver la evolución de cada uno y conocer detalles acerca de sus obras y los recursos creativos que emplean a la hora de darles forma. 
 Asimismo, conocí otros talentos, tanto en el aspecto literario como en el de las ilustraciones. Entre "fartura" y "fartura", culetes de sidra y ese tipo de cosas tan representativas de nuestra tierra, uno puede empaparse de los universos particulares de esos artistas. Si además se trata de personas tan simpáticas como Carolina Bensler, Susana Bielsa, Mabel Valmorisco, o el inefable Víctor, a quien por cierto me permití la licencia de condecorar con el apodo de "señor oscuro",  la cosa se hace mucho más amena. Alberto Caliani, otro autor al que no conocía en persona, tuvo a bien darme un cursillo exprés de cómo atraer a posibles lectores durante mi jornada de firmas. Por cierto, un saludo desde aquí a los amigos de Bosque Mitago, infatigables libreros que todos los años están al pie del cañón y nos ayudan a promocionar nuestras obras.
Caseta de Bosque Mitago en el Celsius 232.

 Un placer también haber podido presentar mi última creación junto a Ana Díaz, quien hizo las veces de maestra de ceremonias y me ayudó con sus preguntas. Procuro siempre que la cosa resulte amena y creo que al menos en esta ocasión lo logré, como más tarde me indicó Ana. 
Presentación de "La huella del cazador" publicada por Dissident Tales.
 Me llevo un montón de buenas experiencias y recuerdos y la satisfacción de haber dado un poco más de salida a mi obra. Al final el mini-cursillo de Caliani parece que sirvió, jeje. Muchas gracias también a cuantos se interesaron por mi novela, algo que siempre sirve de acicate a la hora de continuar con eso de "darle a la tecla".
 Una pena no haber podido charlar más con mi amigo José Luis Fernández Ganzedo, ávido lector y avezado reseñador con el que sólo tuve oportunidad de hablar de manera breve casi al final del festival. Un abrazo desde aquí. 
 Y antes de que se me olvide, mando también un saludo para mi amigo Eaven, otro incondicional del Celsius cuya personalidad me hace recordar a un personaje de fantasía; un tipo singular con el que siempre resulta divertido charlar.
 Y esta fue la andadura en el Celsius de mi novela "La huella del cazador", ilustrada por Elías Santos y editada por Dissident Tales Editorial.